Rediseñar o reconstruir: cómo decidir sin adivinar
Si la plataforma está sana, rediseña; si el problema es ella, reconstruye. Una lista para decidir en una tarde y el plan de redirecciones que conserva tu posicionamiento.
Rediseña cuando la plataforma que hay debajo está sana y el problema es cómo se ve, cómo se lee o cuántas consultas genera la web. Reconstruye cuando el problema es la propia plataforma: es lenta por mucho que quites, cada actualización rompe algo, no puede hacer lo que el negocio necesita ahora o nadie puede mantenerla con seguridad. En ambos casos conservas el dominio y, con un buen plan de redirecciones, también el posicionamiento en Google. La decisión debería llevarte una tarde de comprobaciones, no una corazonada.
¿Cuál es la diferencia en la práctica?
- Un rediseño cambia la maquetación, el estilo visual, los textos y la estructura de las páginas sobre el mismo sistema. Suele costar entre 1.500 y 5.500 € y llevar de tres a seis semanas.
- Una reconstrucción sustituye el sistema: código o gestor de contenidos nuevo, contenido trasladado y URL antiguas redirigidas. Cuesta más, pero a tres años vista suele salir más barata que parchear una y otra vez algo que se resiste a cualquier cambio.
¿Cuándo basta con un rediseño?
El rediseño es la opción correcta cuando se cumple la mayoría de estos puntos:
- La web carga rápido en el móvil en cuanto quitas imágenes pesadas y sliders.
- Las actualizaciones del gestor de contenidos y de los plugins se instalan sin sobresaltos.
- Puedes editar textos, precios y fotos tú mismo, y de hecho lo haces.
- La estructura es más o menos correcta; simplemente las páginas responden a las preguntas equivocadas o se ven anticuadas.
- No necesitas funciones nuevas importantes, como reservas, un área de clientes o varios idiomas.
¿Cuándo hay que reconstruir?
Reconstruye cuando reconozcas dos o más de estas situaciones:
- Una lentitud que no tiene arreglo. Un maquetador visual o una plantilla que cargan megas de código en cada página, hagas lo que hagas.
- Actualizaciones frágiles. Plugins abandonados por sus autores, una plantilla que se rompe con cada versión nueva, una versión antigua de PHP que nadie se atreve a actualizar.
- Falta la base. Necesitas un segundo idioma, reservas online o un portal de clientes, y el sistema actual solo puede simularlo con otro plugin más.
- No hay responsable. Quien la hizo ya no está, nadie tiene todos los accesos y cada cambio es un riesgo.
- Problemas de seguridad. Páginas de spam inyectadas, avisos en Google Search Console o alertas de malware de tu hosting.
¿Cómo conservar el posicionamiento en Google?
Es la parte que más a menudo se olvida, y la razón por la que mucha gente teme cambiar su web:
- Exporta todas las URL de la web actual, desde su sitemap y desde Google Search Console.
- Asigna a cada URL antigua su equivalente nueva. Las páginas que se fusionan apuntan a la que las sustituye; nada importante debería desaparecer sin más.
- Configura redirecciones permanentes 301 para todas las URL asignadas antes de publicar la nueva web.
- Conserva el dominio y las direcciones de las páginas principales siempre que sea posible.
- Envía el nuevo sitemap en Search Console y vigila el informe de cobertura en busca de errores 404 durante las semanas siguientes.
Hecha así, una reconstrucción suele mantener las posiciones y, a menudo, mejorarlas, porque la nueva web es más rápida y más clara.
Una lista para revisar en una tarde
- Analiza la página principal y una página de servicio en PageSpeed Insights, en móvil.
- Entra en el panel de administración e intenta cambiar un precio y una foto.
- Revisa la lista de plugins o extensiones: cuántos hay y cuándo se actualizaron por última vez.
- Comprueba en Search Console si hay errores o problemas de seguridad.
- Escribe tres cosas que la web tendrá que hacer en los próximos dos años y que hoy no puede hacer.
Si la velocidad es aceptable, la edición funciona y la lista de funciones que faltan es corta, rediseña. Si no, reconstruye, y prepara el plan de redirecciones antes que nada.
Preguntas frecuentes
¿Perderé mi posición en Google si rehago la web?
No, si cada URL antigua se redirige a su equivalente nueva con una redirección permanente 301 y se envía el nuevo sitemap. Las posiciones pueden oscilar unas semanas y suelen recuperarse, a menudo más arriba, porque la nueva web es más rápida.
¿Cuánto cuesta un rediseño frente a una reconstrucción?
Rediseñar una web existente suele costar entre 1.500 y 5.500 €. Reconstruirla cuesta más o menos lo mismo que una web nueva del mismo tamaño: desde 2.500 € una web corporativa y desde 4.500 € una tienda online.
¿Puedo conservar mi dominio y mi correo al rehacer la web?
Sí. El dominio y el correo son independientes de la web. Solo cambian los registros que apuntan el dominio a la web; tu buzón sigue donde está.
